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Estimados
señores:
Soy
un simple ciudadano, sin voz ni voto en ningún sitio, como la inmensa
mayoría de mis compatriotas, los españoles. Se supone que son
nuestros representantes políticos los que hablan por nosotros y,
últimamente, hasta por los codos. Tan sólo pretendo hacer una
pregunta y desarrollarla: ¿Qué
tienen los puestos de poder, que nadie los suelta?
Parece
ser, a las pruebas me remito, que deben estar recubiertos de pegamento
ultra y súper rápido, porque cuesta mucho que los políticos lo
abandonen. La tragedia del 'Prestige'
ha conseguido, entre otras muchas cosas, demostrar a los españoles el
tipo de, primero, gobernantes que tenemos y, segundo, la débil
oposición que disfrutamos.
A
estas alturas, más de un mes después del hundimiento del buque,
aquí no ha dimitido nadie. Si, si, están ustedes leyendo bien: NO
HA DIMITIDO NINGUNO DE LOS RESPONSABLES de que Galicia, más
concretamente sus costas, se estén "marchando a la mierda",
negra, pero mierda.
No
he oído a nadie culpar al Gobierno español del hundimiento
fatídico, pero sí, y estoy totalmente de acuerdo, de los efectos que
está teniendo en ese vergel gallego la marea negra del mismo.
Incompetencia, falta de recursos, desorganización, más
incompetencia, marineros que, en vez de estar haciendo lo suyo,
pescar, se rebozan en la "mierda negra" por falta, sobre
todo, de recursos, de medios (tenemos no se cuantos miles de militares
por el mundo, pacificando personas). Una noche salen marineros de no
se que pueblo gallego pidiendo recursos, bidones, palas, trajes,
mascarillas gafas, botas, etc..., suplicando trágicamente, y, al día
siguiente, están igual.
Falta
de iniciativa, falta de respuesta, desorganización política y de
recursos humanos y materiales, etc... Es una larga lista que, por
supuesto, aunque les molesta demasiado a nuestros gobernantes actuales
que se les insinúe, cualquiera con dos dedos de frente espera que lo
paguen, Y MUY CARO, en próximas elecciones.
La
altivez del señor Rajoy es, en el mejor de los casos, insultante. Su
incapacidad, no sólo para gestionar nuestros medios, los que tenemos
los españoles y no él, sino para transmitir a sus patrones (los
españoles), a quienes debe de rendir cuentas en todo momento (le
pagamos, y muy bien), los que le hemos puesto donde está con nuestros
votos (los méritos que tiene, a la vista están), es, en el mejor de
los casos, patética, triste e insultante.
Pero
no deja su posición. Ni él ni aquellos técnicos en los que se
escuda cuando se le coge en un renuncio (demasiados, señor Rajoy,
demasiados) y lanza las culpa hacia ellos. Ni sus ¿compañeros
ministros? (Fomento; ¿tenemos de Pesca? y el pulcro Medio Ministro de
Ambiente). Y, por supuesto, su jefe de zona, el señor Aznar. Porque,
además, LO ESTÁN HACIENDO BIEN, SON "COJONUDOS",
nadie lo hubiera hecho mejor, ni siquiera igual.
No
quisiera alargarme más, puesto que, con lo escrito, ya he demostrado
mi indignación, no tanto por el hundimiento del buque, que debemos
poner remedio para el futuro, sino por las formas de nuestros
gestores, los que todos nosotros hemos contratado, esos
"inútiles" (vuelvo a utilizar el diccionario) que, uno
sólo de ellos, en tan sólo un año, cobra tanto dinero que, con esa
cantidad, podríamos surtir de los mejores equipos para la limpieza a
todos los voluntarios, durante el tiempo que sea necesario.
Así,
¿quien va a dimitir?
Atentamente,
Rafael Martínez
Albacete |