En su punto más alto se levanta, imponente, su
castillo, probablemente de origen almohade, que recuerda
sus raíces árabes, y que constituía una fortaleza
inexpugnable hasta que Alfonso VIII de Castilla, en
1213, la recupera definitivamente para su corona.
Persiste en la memoria popular la leyenda del moro
Garadén que vivió un amor, tan intenso como trágico,
con la hermosa Zulema. Según las relaciones de Felipe
II, el nombre del pueblo viene del lugar sobre el cual
está asentado y que era llamado por los árabes 'alcarra',
que significaba cosa de Dios o de oración. Otros
estudiosos han relacionado el nombre con la palabra 'alcalá',
que en árabe significa 'castillo', por lo que el
significado del nombre del pueblo sería Castillo del
río Júcar.
Conjunto artístico
En esta villa se encuentra una iglesia Parroquial
bajo la advocación de San Andrés. Su construcción se
realizó en épocas comprendidas entre los siglos XVI y
XVIII. En los comienzos del siglo XVIII trabajó en la
construcción del templo el maestro Juan Ruiz de Ris.
El templo es de nave única, ofreciendo en uno de sus
tramos una bóveda gótica tardía; hacia la cabecera
presenta crucero con cúpula en la que hay una
inscripción con el año 1767 bajo el mandato del obispo
murciano don Diego de Rojas y Contreras. En ella se
combinan estilos diversos, testimonio del paso de los
años, con un predominio claro, sin embargo, del barroco
de la segunda mitad del siglo XVIII.
Otra construcción del siglo XVIII es el puente sobre
el río Júcar, desde el que se puede disfrutar de una
preciosa vista.
Sobre un promontorio, en lo alto de la villa,
dominando la población se encuentra un castillo de
origen árabe, reconstruido en época de los cristianos
y recientemente también.
Próxima a la población encontramos la ermita de San
Lorenzo del siglo XVIII y estilo barroco.
Cuando el visitante penetra en el laberinto de sus
calles empinadas, lo primero que le sorprende es su
perfecta unidad de estilo arquitectónico y su
singularidad que llega a su punto máximo cuando se
descubre que algunas de estas casas poseen una cueva
profunda que cruza la peña hasta el otro lado del
Júcar. Es uno de los encantos, irrepetible por su
originalidad, de la villa.
Alcalá actual
Pero la historia queda atrás y en la actualidad
Alcalá del Júcar ha sabido combinar sabiamente la
conservación respetuosa de sus ancestros, en los que el
tiempo parece haberse detenido, con una serie de
iniciativas encaminadas a modernizar su entorno para
poder ofrecer al visitante las comodidades y los
atractivos que la vida moderna exige.
Alcalá del Júcar cuenta con una importante oferta
Turística compuesta por numerosas Casas Rurales,
Apartamentos, Hoteles, Restaurantes y Bares con terrazas
al aire libre donde, además de disfrutar del entorno,
se puede degustar nuestra variada gastronomía basada
fundamentalmente en la calidad de sus materias primas y
en el respeto a las tradiciones. Entre nuestros platos
típicos cabe destacar el gazpacho manchego, el ajo
mataero, el atascaburras, el moje, etc.
Completa esta oferta un Camping de 2ª categoría
situado en las afueras del núcleo urbano y una zona de
acampada en la pedanía de Tolosa, a 7 Km. río abajo.
Las actividades de Ocio y Tiempo Libre cubren los
aspectos más diversos de Alcalá del Júcar, aunque
casi todas ellas se agrupan en torno a tres grandes
apartados, con frecuencia relacionados entre sí: la
naturaleza, el deporte y la aventura.
Existe una nutrida oferta que nos remite a la
práctica de deportes tradicionales como la pelota a
mano y la petanca. Además de todas aquellas
actividades, hoy más solicitadas, como descenso de
barrancos, paseos a caballo, senderismo, piragüismo,
pesca, caza, cicloturismo y otras actividades vinculadas
con el medio natural y la aventura.
Una oferta que se ve redondeada con la posibilidad de
utilizar las numerosas instalaciones deportivas con que
contamos: piscinas, frontón, pistas de tenis, campo de
fútbol, pistas de fútbol sala, baloncesto, balonmano y
voleibol.
Las rutas para los amantes de la Naturaleza son
múltiples y ofrecen grandes posibilidades; bien para
conocer la historia y la orografía de Alcalá y
descubrir su flora y fauna, bien para practicar la
fotografía o, simplemente, disfrutar de la Naturaleza
del modo más placentero.
Situación:
a cuarenta minutos de Albacete, (60 Km.)
a hora y media de Valencia (130 Km.)
a dos horas de Alicante (220 Km.)
a dos horas de Murcia (200 Km.)
a dos horas y media de Madrid (300 Km.)